Antes de ir a dormir y pensando en esta montaña rusa cotidiana, en esta "Never ending story", en mi consorte y su "corto circuito" diario, me sentí culpable. Entonces, me vino a la mente esta canción de la iglesia. Busqué la letra en Internet y me sorprendí.
Perdón por aquel mendigo,
por aquella lágrima que hice brillar,
perdón por aquellos ojos
que al buscar los míos no quise mirar
Señor, no le di mi mano,
se encontraba solo y lo dejé partir.
Perdón por no dar cariño,
por sólo buscarlo y tan lejos de Ti
Señor, ¿por qué soy así?
Estoy como ciego y no sé comprender.
Señor, Tú eres mi esperanza,
dame tu mirada y que te sepa ver
Señor, no soy siempre alegre,
no doy luz a otros que están junto a mí.
Perdón por esa tristeza,
por sentirme solo cuando estás ahí
Perdón por otros hermanos
a quienes no importa de tu padecer.
Estás cerca del que sufre,
pasan a tu lado, pero no te ven.
lunes, 25 de diciembre de 2006
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