Me propuse una especie de paz momentánea y vivir un fin de semana y una Navidad diferentes. Siempre hay bolonqui para esta fecha y no por culpa nuestra. Mi suegra sufre su puntual brote psicótico de Navidad, se enoja, pelea con él por cualquier estupidez y me lo devuelve hecho un pollito mojado, que hasta casi parece humano. Pero esto merece un artículo aparte más adelante ...
Ayer que no hizo tanto frío le propuse que fuera a la calesita con la nena así yo podía quedarme en casa limpiando, lavando ropa, etc., etc., Después pensé: siempre lo mismo, nunca disfruto de mi hija y este contenedor no dura ni cinco minutos limpio. Ma sí, yo también voy!
Lo pasamos bien, la nena contenta con mamá y papá, y más tarde fuimos a comer pizza.
Bueno, no todo tiene por qué ser perfecto, no? Porque, como otras veces, nos invita a comer y no lleva plata. El aparato de las tarjetas de crédito no funcionaba así que le tuve que dar hasta mi última monedita.
La verdad que yo critico de llena, nomás. Si --como él mismo dice-- todo lo que él hace es por mí y para mí.
Además no entiende por qué no estoy contenta. "Mirá si estuvieras con un árabe", me dice siempre esta ricurita.
domingo, 24 de diciembre de 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario