Qué ironía del destino! Casi en la misma fecha cuatro años después me vuelve a pasar lo mismo: mi hermano me avisó que mi mamá tiene cáncer.
Es increíble la cantidad de cosas que han ocurrido en tan pocos días:
- Mi desesperación
- Incredulidad de mi consorte sobre la enfermedad
- Su negativa para permitir que viaje con mi hija a estar al lado de mi madre
- Mi acercamiento a Dios
- Esperanza
- Peregrinaje buscando ayuda
- Cadena de amistad
- Búsqueda de una solución legal
- Aprender a dar Gracias
- Mentiras perversas
- Frustración
- Dolor
- Mi hijita está enferma
- Hasta aquí llegué : no me incluyas en tus planes
- Negociación con chantaje
- Esperanza renovada
- Paz
Los caminos del Señor son realmente extraños, pero tal vez no haya otra forma de aprender y crecer sin que el dolor sea el catalizador.
Amén.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario