... y es Dios quien nos da la mano para perseverar.
A veces las cosas no suceden como uno las sueña o las imagina.
Hoy había estado reflexionando mucho para poder hacerle frente a este dilema.
Mi madre me necesita. Mi hija también. Mi madre ahora no puede sola. Mi hija tampoco. A mi madre la cuidan --pero dicen que ya "no les corresponde"-- A mi hija la cuido yo porque la amo.
Y cuando estaba por tomar una decisión ... sucedió algo inesperado.
Mi nena me pide para ir al baño y cuando voy ayudarla para acomodarse la ropita, qué veo?
TENIA EL CUERPITO TODO ROJO!
Qué comiste en el colegio? Jugaste en el pasto? Te picó un bichito? Qué será esto, Dios mío?
Después de embadurnarla con Caladryl hasta dejarla dura, pobrecita, empecé a buscar en Internet para saber de que se trataba. Tiene Escarlatina. Telón.
Aún con autorización no podríamos viajar juntas, ni tampoco yo sola.
Mi mamá fue la primera en enterarse: mi ilusioné con viajar pero la nena está enferma."Por algo lo mandó Dios", fue su respuesta.
Todavía me sorprende esa manera tan personal que El tiene para hacer las cosas!
En este caso se preocupó por no ahondar más en las heridas, en las culpas, en las responsabilidades, por no agitar más las aguas, enviando una respuesta pacificadora, para que todos quedemos tranquilos y nadie tenga nada que decir.
Qué más puedo agregar?
Sólo : GRACIAS de nuevo
jueves, 14 de diciembre de 2006
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