viernes, 29 de diciembre de 2006

Siga, siga, siga el baile

A pesar de muchas cosas hoy fue un día tranquilo. Me reuní con una amiga de acá y los chicos jugaron un buen rato. Después le hice de cenar a la gorda y le gustó todo, así que para mi fue una fiesta.
Pero luego no hubo forma de hacerla acostar temprano y nos quedamos jugando las dos en la compu hasta medianoche. Al final le tuve que pedir por favor que termináramos porque yo no daba más.

Siempre me cuestiono todo lo que hago y más en los últimos tiempos. Tenía miedo de querer arrastrar a la nena a una experiencia que pudiera resultar mala para ella. Consulté a un especialista de los nuestros y de los buenos y me ha informado que pasar una temporada entre mi familia podría ser bueno para la gorda. Así que dentro de todo he respirado aliviada y estoy más contenta.

Sólo falta el sí del niño y no dispongo de mucho tiempo. Hoy metí la pata por no querer hacer algo. Una pavada pero me joroba que me obligue. Mañana va a una entrevista con unos tipos que piden un encargado para el café de un club de tenis durante primavera y verano. Porque los buenos tiempos se terminaron, eh? el avión no tiene suficiente nafta (la frase de siempre) y hay que buscar otra cosa. Y adivinen quién va a tener que trabajar ahí de la mañana a la noche, mientras el va a nadar, lee tirado en el sofá, sale a caminar, va a una reunión de alguna estúpida e inútil ONG, etc? Y quién se va a ocupar de nuestra hija, digo yo? Es consciente de los peligros de estar con una criaturita en un lugar donde entra y sale gente permanente?
Qué mal hago en quejarme, Dios mío! Tendría que dar gracias de tener a mi lado a alguien con espíritu de gerente que le gusta organizar tareas y rutinas para los demás mientras el observa descansando. Es una especie de versión paperback de la Maja de Goya: siempre yaciente y haciendo huevo.

El quería tener una familia, quería tener un hijo, pero no se preocupó por sanear su situación y por hacer un sacrificio para salir de eso y preparar "el nido". Cuando llegué aquí él tenía una gran deuda con el banco y esta ha seguido creciendo. Y sigue la compra de pilchas, libros, revistas, idas a restaurantes, darse gustos innecesarios ... y sigue la fiesta, total cuando necesita va al banco y le agrandan el crédito.

Al final, tanto que desprecia al tercer mundo pero se maneja como los gobiernos ante el Fondo: esta deuda también va a ser eterna.

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