Hace varios días que me da vueltas en la cabeza el recuerdo de un ex compañero de trabajo al que llamaré XX.
Cuando llegó a la empresa donde trabajábamos se dijo: "entró un pibe nuevo que 'parece' un buen muchacho (porque cuando alguien 'es' realmente algo con la primera impresión no se dice 'parece', vieron?). Pobre! Es viudo tan joven, se le mató la mujer". Cuando uno iba a pedirle algo a XX era super amable y te hacía ver que enseguida, ahí nomás al toque, se iba a ocupar de lo que vos le pedías, mientras gesticulaba un montón al hablar. Aparentaba interés, como si lo tuyo fuera lo más importante del mundo para él, pero no era tan así. A los seis meses la gente ya no pensaba igual: "parece que a este XX no le gusta laburar". Al año ya todo el mundo comentaba muchas cosas: "que no trabaja, que es un baboso con las mujeres, que es un mal compañero, que pin que pan". Pero la jefa no se animaba a decirle nada (le tendría miedo? Por qué si era la jefa? Qué le pasaba a la jefa? Cuál era su problema?). Era público y notorio que a la mañana temprano XX no trabajaba. Sí, llegaba a las 8, pero inmediatamente salía a comprar facturas y el diario, paraba sobre el escritorio su máquina de escribir y durante un buen rato (una hora tal vez?) se dedicaba tranquilamente a desayunar leyendo el diario ante la vista de todos. Los compañeros protestaban pero la jefatura no le decía nada. En ocasiones, cuando se le reprochaba por algún error o un descuido, XX se justificaba y "salpicaba mierda para todos lados" ensuciando a todo el mundo por algo que era su responsabilidad. Lo que es de destacar es que, casi siempre, quienes más protestaban y a quienes su manera de actuar más molestaba eran las mujeres de la oficina. Eran ellas las que más lo seguían con la mirada y quienes más estaban al tanto de lo que XX hacía -o mejor dicho, no hacía- Les producía un desagrado especial. También porque lo observaban cuando alguna chica linda venía por algún trámite y él luego de contemplarla ... se iba corriendo al baño. Se rumoreaba que no para cepillarse los dientes o hacer pis. Porque como venía diciendo, eran mujeres y no podían saber lo que pasaba en el baño de hombres, sólo suponerlo por la expresión del rostro del susodicho. Con el tiempo, XX encontró nueva pareja (o víctima?), se volvió a casar y tuvo un hijo. Su perfomance en la empresa no mejoró. "Se le va a terminar todo cuando se privatice", decían. Pero se privatizó y el show mañanero continuó con el mismo descaro. Un día XX, cansado de tanta "persecusión", pidió traslado a otra oficina. Ignoro que fue de su vida.
En aquella época muchas veces me he pregunté por qué se habría suicidado su primer esposa si el aparentaba ser "tan amable", "tan atento", "tan galante" "tan... tan...". "Estaba depresiva" es lo que dijeron. Una chica tan joven depresiva? Por qué? Cómo no era feliz con semejante joya?
Pudiera ser que ese muchacho fuera un caso similar al que nos ocupa? A no asustarse! Aunque hay muchísimas coincidencias no lo puedo asegurar pero su recuerdo me vino de pronto como un flash y me llenó de inquietud.
Espero que pase pronto.
miércoles, 3 de enero de 2007
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