Hoy realmente toqué fondo. Por suerte hablé con mi amiga del alma y comadre, lloré toda la charla. Me dijo tantas cosas, me brindó tanto consuelo y esperanza que por eso pude remontar. Además, se ocupa de mi mamá cómo si fuera la suya!
Sí, tengo que darle gracias a Dios.
Por ella y por todos los amigos que me ha dado.
miércoles, 10 de enero de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario