Aunque nos reimos como todos los días, mi mamá está cada vez más triste cuando habla conmigo y cuando cortamos me da la impresión que -al igual que yo- llora mucho.
Creo que es más significativo todo lo que no digo (y que ella imagina) que lo que digo. Además el preservativo perforado de mi consorte es tan cobarde que ni siquiera la saludó personalmente por las fiestas y eso le debe dar que pensar. Claro, él no se anima a dar la cara, tiene miedo, se hace el machito conmigo pero a solas.
Mi hermano, pobre ( ya ve que no voy a poder estar) le avisó a mami que pidió unos días de permiso en el trabajo para cuidarla, así ella no tiene que quedarse en lo de mi ex cuñada, un segundo piso sin ascensor.
Yo me imagino a mi mamá ilusionada con que le diga: nos vemos pronto y que eso no pase.
Hoy lloré tanto que mi hijita me decía a cada rato: "qué pasa mamá? cuál es el problema? por qué estás tan triste?". Le dije la verdad, que la abuelita está muy enferma y que no podemos ir a cuidarla porque papá no quiere. Y la gorda se quedó pensando.
Siento que todo lo que hago es estéril.
Dios mío! No puedo más con tanto DOLOR.
miércoles, 3 de enero de 2007
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