martes, 9 de enero de 2007

Te llegará una rosa

(La corto con lo retorcido, me quiero ir a dormir tranquila)

Al final le mandé a mi mamá algunas cosas que compré on line en Los Gallegos. Llegó tan rápido (con menos de 24 hs) que no me dio tiempo a prevenirla un poco. Todo le gustó y le vino bien. Se emocionó muchísimo. Imaginen la situación : un regalo sorpresa --en este momento de hipersensibilidad-- que viene de la empresa donde mi viejo laburó 50 años y donde ellos se pusieron de novios. Mami me lo agradeció tanto y me dijo tantas cosas lindas que me dio vergüenza. Le confesé que no voy a poder estar pero no porque no quiera, que cuando ella esté mejor le contaré. Ella va a salir adelante, me dijo y no pierde la esperanza de volver a verme.
Después me dí cuenta que el envío estaba cargado de simbolismo: la operación-la distancia-yo-mi viejo.
Era como si mi papá por intermedio mío también hubiera estado presente. Fue su forma de mostrarnos que todavía nos cuida y nos mantiene unidos.
Entonces, no todo está perdido: además de mi hijita, tengo a mi mamá en casa y a mi papá en el cielo.

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