miércoles, 10 de enero de 2007

Un Dios a la derecha, por favor

Excepto por mi hijita, desde que dejé mi casa hace cuatro años mi vida ha sido una larga sucesión de fracasos.
No pido mucho, no soy ambiciosa para mi vida personal, pero veo que no importa el esfuerzo que haya hecho, todo resultó en vano. Y encima aquí mi "entorno" no imagina o no quiere creer lo que me pasa.
Hoy me llamó mi hermano y tuve que confirmarle que no me esperen, que no me arriesgo a dejar la nena con este loco. Mi hermano no podía hablar.Yo sé que estaba llorando y que cómo yo no puede entender el por qué. "Dale las gracias a ese h... de p... " me dijo. Lo hice y este malnacido lo creyó. Cree que se merece que le den las gracias. Realmente cree que él ESTA HACIENDO ALGO POR AYUDAR.
Dios mío, si todavía estás ahí y no te hartaste de mí, ayudame a seguir. Sola no puedo.

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