Cuantas fases de estupidez atraviesa uno cuando es un ser querido el que tiene un problema de salud serio. Pensar lo peor, esperar un milagro, creer que todo irá bien aún sin ver las pruebas, anestesiarse o llenarse de otras cosas para no pensar ...
La cuestión es que lo que le extrajeron a mi mamá tiene células cancerígenas, nomás y parece que va a ver que operarla de nuevo. La derivan a un oncólogo. Yo estaba en las nubes aún sabiendo que el cirujano había dicho bien claro: es maligno, no de los peores y encapsulado, pero maligno al fin.
Ayer hablé con mi ex cuñada y a las dos nos da cosa cómo manejaron los médicos el problema. Por qué no le sacaron todo de entrada? Por qué demoraron tanto entre una cosa y otra? Por qué hubo que reclamar el estudio y nadie avisó que estaba listo? Por qué tanto lío con los papeles?Por qué no propusieron enseguida el tratamiento complementario, rayos, quimio, etc? Porque es gratis?
Coincidimos en que sería bueno pedir una segunda opinión (o las que sean necesarias). Ya busqué en Internet y le mandé una lista. Mami no quiere, le parece poco ético. Pero, y su vida qué? A nosotros nos interesa estar seguros así que vamos a consultar a otro igual, sin que ella se entere.
Lo que viene va a ser muy difícil para todos. Y esta vez sí que vamos a necesitar ayuda de donde sea.
domingo, 18 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario