martes, 6 de marzo de 2007

Una mujer en busca de su destino

Cuando era joven solía pensar que de grande uno alcanzaría la paz, la sabiduría, el bienestar a todo nivel. Nunca imaginé que a esta altura de mi vida (a unos años de los 50) iba a estar tan llena de miedo por tantas cosas: la enfermedad de mi mamá, el crecimiento de mi hija, mi situación aquí, mi relación con el innombrable, el futuro .... Porque estoy muerta de miedo, de verdad y no me avergüenza decirlo. Sólo me molesta que me haya paralizado y bloqueado durante tanto tiempo.
Yo sé que no se pueden hacer predicciones sobre lo que vendrá pero sí ayudar a construir la idea de una meta y trabajar para alcanzarla.
Aquello que será mi destino está ahí, encriptado en algún lugar esperando ser descubierto. Me he despabilado y he comenzado mi tarea para decifrarlo.
Espero que Dios me siga acompañando y que la señora de la balanza me haga un guiño finalmente.
Necesito decir que:
AMO A MI HIJA MAS QUE A NADA EN EL MUNDO
Y ES SU AMOR EL COMBUSTIBLE QUE ME DA VIDA

Gracias Dios por este regalo!

No hay comentarios.: